Julio Cortázar, un caso aparte: Su literatura trasciende más allá de lo convencional o específico. Cortázar, imprime en su prosa una mezcla entre el realismo abstracto y el lenguaje figurado, trasladando al lector desde el más asombroso amanecer de primavera hasta el ocaso del más crudo invierno, y todo lo logra a través de un simple, pero complejo juego de palabras dentro de una misma obra literaria; de tal manera, que resulta imposible encasillar su literatura a un determinado género retórico o literario, porque su narrativa es influenciada por la acción del ser humano, y el ser humano por definición o por su naturaleza misma, es un ser sumamente complejo.
Historia de cronopios y de famas: Se puede definir como una obra surrealista y se caracteriza por ser escrita a base de cuentos cortos, que describen a través de viñetas los diferentes actores sociales de la época de Cortázar.
Desde luego y como es característico de Cortázar, existe todo un juego de palabras con un sentido implícito, que transmite el mensaje desde una perspectiva muy particular dado el enfoque que el autor le da.
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